Contenido del artículo
- Señales de que los cabezales de tu Epson L355 necesitan limpieza
- Materiales necesarios y tiempo estimado
- Método 1: limpieza desde el software de Epson (el más seguro)
- Método 2: limpieza manual con jeringa y solución (solo si el software falla)
- Método 3: remojo del cabezal (solo para casos extremos)
- Errores comunes que dañan los cabezales (y cómo evitarlos)
- Cuándo llevar tu Epson L355 al servicio técnico
- Mantenimiento preventivo para no volver a limpiar los cabezales
- Nuestra recomendación final para tu Epson L355
- Preguntas frecuentes
Para limpiar los cabezales de tu Epson L355, empieza siempre por la utilidad de limpieza del software de Epson: haz 2 o 3 ciclos seguidos y comprueba el resultado con una prueba de inyección. Si las rayas o los colores que faltan siguen ahí, espera unas 12 horas y repite. Solo si eso no funciona, pasa a la limpieza manual con una jeringa sin aguja y agua destilada tibia o una solución de limpieza específica aplicada en la entrada de tinta del cabezal: deja actuar 15-20 minutos y vuelve a imprimir una prueba. Nunca uses alcohol, vinagre ni disolventes fuertes en el cabezal.
Antes de tocar nada, ten claro que no todos los problemas de impresión son culpa del cabezal. Un cartucho vacío, mal asentado o con la espuma del depósito seca da exactamente los mismos síntomas, y es mucho más fácil de resolver. Revisa eso primero: te ahorrarás una limpieza innecesaria, que además gasta tinta.
Esta guía está pensada para que hagas el trabajo en casa con materiales que ya tienes o que cuestan poco, con tiempos realistas y sin arriesgar la impresora. Si tu modelo es otro de la familia, los pasos son casi idénticos a los de la limpieza de cabezales Epson L380 o la limpieza de cabezales Epson L3150, que comparten sistema de tanques.
En resumen:
- Empieza por el software de Epson: 2-3 ciclos de limpieza y una prueba de inyección. Es gratis y no anula la garantía.
- Si no mejora, limpieza manual con jeringa sin aguja y agua destilada tibia o solución específica. Deja reposar 15-20 minutos.
- Nunca uses alcohol, vinagre, amoniaco ni disolventes. Y jamás mezcles lejía con amoniaco o vinagre.
- La limpieza manual puede anular la garantía. Si tras 3-4 intentos sigue igual, toca servicio técnico.
Señales de que los cabezales de tu Epson L355 necesitan limpieza
El síntoma clásico es una impresión con rayas blancas horizontales o verticales que se repiten. También aparece cuando falta un color entero (por ejemplo, el cian desaparece y todo sale tirando a rojizo), cuando el texto sale borroso o con bordes "fantasma", o cuando la hoja sale directamente en blanco aunque los tanques tengan tinta.
Antes de dar por hecho que el cabezal está obstruido, descarta lo fácil. Un tanque vacío, un cartucho mal encajado o un tubo de tinta con aire atrapado producen los mismos síntomas. Saca los cartuchos, míralos a contraluz, comprueba que los niveles no estén por debajo del mínimo y vuelve a asentarlos con firmeza hasta oír el clic.
| Síntoma | Causa probable | Qué hacer primero |
|---|---|---|
| Rayas blancas repetidas | Boquillas obstruidas o secas | Ciclo de limpieza del software |
| Falta un color completo | Boquillas de ese color tapadas o tubo con aire | Limpieza + prueba de inyección |
| Texto borroso o desplazado | Cabezal desalineado o suciedad en la guía | Alineación desde el software |
| Hoja completamente en blanco | Cartucho vacío, mal asentado o cabezal muy seco | Revisar cartuchos antes de limpiar |
| Manchas y goteos | Fugas internas o exceso de tinta | No limpiar más: revisar fugas |
Un truco que ahorra tiempo: imprime un patrón de prueba de inyección antes y después de cada limpieza. Así ves exactamente qué boquillas han mejorado y cuáles siguen tapadas, en lugar de gastar tinta a ciegas.
Materiales necesarios y tiempo estimado

Reúne todo antes de empezar, porque una vez que abres el compartimento no conviene dejar el cabezal expuesto mientras buscas cosas.
- Software de Epson (gratuito, ya instalado o descargable desde la web oficial del fabricante).
- Agua destilada: la de la plancha sirve. Evita agua del grifo, que deja cal y minerales.
- Solución de limpieza para cabezales: la venden en tiendas de informática y consumibles. No hace falta una marca concreta; busca que sea específica para cabezales de inyección.
- Jeringa sin aguja de 5-10 ml. En farmacia o tiendas de manualidades.
- Guantes de nitrilo: la tinta de estos equipos mancha mucho y es difícil de quitar.
- Paños que no suelten pelusa y papel de cocina absorbente.
- Un vaso pequeño para poner la solución si vas a remojar.
Tiempo estimado: 20-25 minutos con el método del software (contando los ciclos y las pruebas), 30-40 minutos con el método manual y entre 1 y 2 horas si haces el remojo del cabezal, más el tiempo de secado.
Precaución general con productos químicos: aunque en esta limpieza no se usan lejía ni amoniaco, la norma es la misma que en cualquier tarea del hogar: nunca mezcles lejía con amoniaco ni con vinagre. Esa combinación libera gases tóxicos. Si en algún momento usas vinagre para otra zona de la casa, no lo juntes con lejía ni con bicarbonato en un recipiente cerrado. Tienes más detalles en limpieza con vinagre y bicarbonato: usos y errores.
Método 1: limpieza desde el software de Epson (el más seguro)
Este es el camino recomendado siempre. No tocas piezas, no anulas garantía y no hay riesgo de cargarte nada.
- Enciende la impresora y asegúrate de que tiene tinta suficiente en los tanques. Si están bajos, rellena antes: un ciclo con poco nivel puede meter aire en el sistema.
- Abre el software de Epson en tu ordenador (el panel de control de la impresora). En Windows suele estar en el menú de inicio; en Mac, en Preferencias del sistema > Impresoras.
- Entra en la pestaña Mantenimiento (o "Herramientas", según la versión).
- Pulsa Limpieza de cabezales. La impresora hará ruido, moverá el carro y absorberá tinta de los tanques. Es normal.
- Cuando termine, lanza una prueba de inyección (también está en Mantenimiento). Compara el patrón con el que imprimiste antes.
- Si sigue mal, repite el ciclo. Máximo 2-3 veces seguidas. Más ciclos no mejoran el resultado y gastan mucha tinta.
- Si tras 3 ciclos no hay mejora clara, apaga la impresora y espera 12 horas. La solución de limpieza que lleva la propia tinta actúa con el reposo. Al día siguiente, haz un ciclo más y prueba.
Un detalle que casi nadie hace: después de la limpieza, imprime una página con texto y algo de color. No basta con la prueba de inyección, porque esa usa poca tinta. Una página completa "arrastra" la tinta por todo el recorrido y ayuda a que las boquillas se mantengan húmedas.
Si tu impresora es la L1250, el proceso es el mismo, aunque cambia algún nombre de menú; lo tienes detallado en cómo limpiar los cabezales de tu Epson L1250.
Método 2: limpieza manual con jeringa y solución (solo si el software falla)

Advertencia seria: este método implica manipular la entrada de tinta del cabezal y puede anular la garantía. Si la impresora está en garantía, llama al servicio técnico antes de hacerlo. Si ya está fuera de garantía y el software no ha funcionado, adelante, pero con cuidado.
- Apaga la impresora y desenchúfala. Espera 2-3 minutos a que el cabezal se asiente.
- Retira los cartuchos con cuidado y déjalos sobre un papel de cocina, con la salida hacia arriba para que no goteen.
- Localiza la entrada de tinta del cabezal: es el pequeño orificio o boquilla por donde el cartucho entrega la tinta. En la L355 está en la zona donde encajan los cartuchos.
- Aspira con la jeringa sin aguja: introduce la punta en la entrada y tira suavemente del émbolo. Si sale tinta espesa o con grumos, ahí está el tapón. No fuerces: si no sale nada, no insistas con más presión.
- Aplica 2-3 ml de agua destilada tibia o solución de limpieza en esa misma entrada, con la jeringa, muy despacio. Si ves que rebosa, para.
- Deja reposar 15-20 minutos. Este paso es el que la gente se salta y luego se queja de que no funciona. El líquido necesita tiempo para disolver la tinta seca.
- Retira el exceso con un paño que no suelte pelusa o papel de cocina, sin frotar.
- Vuelve a colocar los cartuchos bien asentados.
- Enciende y haz una prueba de inyección. Si mejora pero no queda perfecto, puedes repetir el proceso una vez más como máximo.
Nunca uses alcohol, vinagre ni disolventes fuertes. El alcohol isopropílico puede parecer una buena idea porque evapora rápido, pero reseca las juntas y las boquillas, y a medio plazo provoca fugas. El vinagre es ácido y ataca los componentes internos. Los disolventes tipo aguarrás o acetona deforman el plástico del cabezal y lo inutilizan.
Método 3: remojo del cabezal (solo para casos extremos)
Este método es el último recurso. Solo tiene sentido si los dos anteriores han fallado, la impresora está fuera de garantía y estás dispuesto a asumir el riesgo de estropearla. En muchos modelos de la gama L, el cabezal no se extrae con facilidad; consulta el manual de tu L355 antes de intentarlo. Si no estás seguro, no lo hagas.
- Si el cabezal es extraíble en tu unidad, retíralo siguiendo el manual. Si no lo es, no fuerces: pasa directamente al servicio técnico.
- Prepara un vaso con agua destilada tibia o solución de limpieza, suficiente para cubrir solo la base del cabezal (la zona de las boquillas).
- Sumerge únicamente la base. Los contactos eléctricos y la placa no deben tocar el líquido bajo ningún concepto. Si se mojan, el cabezal puede quedar inservible.
- Deja reposar 1-2 horas. No lo dejes toda la noche: el material puede reblandecerse demasiado.
- Saca el cabezal, sécalo con papel absorbente sin frotar y deja que se seque al aire al menos 30 minutos antes de montarlo.
- Monta, coloca cartuchos y haz una prueba de inyección.
Si tras el remojo sigue igual, el problema probablemente no sea suciedad, sino daño interno. Ahí ya no hay método casero que lo arregle.
Errores comunes que dañan los cabezales (y cómo evitarlos)
- Usar alcohol, vinagre o amoniaco. Resecan juntas, atacan plásticos y provocan fugas. El vinagre, además, deja residuo ácido. Y recuerda: nunca mezcles lejía con amoniaco ni con vinagre, ni siquiera en pequeñas cantidades.
- Forzar la jeringa. Si empujas con fuerza, puedes reventar la junta interna del cabezal. La presión debe ser suave y constante.
- No dejar reposar. Aplicar la solución y ponerse a imprimir de inmediato no da tiempo a que disuelva la tinta seca. Los 15-20 minutos son obligatorios.
- Saltarse la prueba de inyección. Sin ella no sabes si ha funcionado ni qué boquillas siguen tapadas. Imprimir a ciegas gasta tinta y papel.
- Mezclar productos químicos. Cada solución tiene su función. Juntar varias no potencia el efecto, lo contrario: puede generar reacciones no deseadas.
- Limpiar en exceso. Hacer 8 ciclos de limpieza seguidos vacía los tanques y satura la almohadilla de residuos. Máximo 3 ciclos, luego reposo.
- Dejar los cartuchos fuera mucho tiempo. Si los sacas y los dejas media hora al aire, la tinta de la salida se seca y vuelves al punto de partida.
Cuándo llevar tu Epson L355 al servicio técnico
Hay señales que indican que el problema ya no es de suciedad:
- Después de 3-4 limpiezas (combinando software y manual) la calidad sigue igual o peor.
- Aparecen fugas de tinta dentro de la impresora o debajo de ella.
- El cabezal tiene daño físico visible: golpes, plástico deformado, contactos quemados.
- La impresora no reconoce los cartuchos aunque estén bien puestos y con tinta.
- Sale un mensaje de error de cabezal o de amortiguador de residuos lleno.
En estos casos, un técnico puede hacer una limpieza profunda con equipo específico o sustituir el cabezal. El coste varía mucho según la tienda y la pieza, y en impresoras con más de cinco años puede acercarse al precio de un equipo nuevo de gama similar. Pide presupuesto antes de dejar la impresora: muchas tiendas cobran la revisión aunque no reparen.
Mantenimiento preventivo para no volver a limpiar los cabezales
La mayoría de obstrucciones no vienen de un mal uso puntual, sino de tener la impresora parada semanas. Estos hábitos evitan el 80% de las limpiezas:
- Imprime al menos una vez a la semana. Basta una página con algo de color. Es el mejor mantenimiento que existe.
- Usa tinta de buena calidad. La tinta muy barata de origen dudoso tiene más pigmentos que se sedimentan. No hace falta la más cara, pero sí que sea de un proveedor fiable.
- Apaga siempre con el botón. Si cortas la corriente de golpe, el cabezal se queda fuera de su posición de reposo y las boquillas se secan antes.
- No la dejes meses sin usar. Si te vas de vacaciones largas, imprime una página justo antes de irte y otra al volver.
- Guárdala en un lugar fresco y seco, lejos de radiadores y de la ventana directa. El calor acelera el secado de la tinta.
- Limpieza suave cada 2-3 meses si imprimes poco: un solo ciclo de software y una prueba de inyección. No hace falta más.
Nuestra recomendación final para tu Epson L355
Empieza siempre por el software: es gratis, seguro y resuelve la mayoría de casos. Si no funciona, pasa a la limpieza manual con jeringa, agua destilada tibia o solución específica, con paciencia y sin forzar. Si tras dos intentos manuales sigue igual, valora el servicio técnico antes de seguir probando, porque cada intento gasta tinta y desgasta el sistema.
No arriesgues con alcohol, vinagre, amoniaco ni disolventes: el ahorro no compensa quedarte sin impresora. Y ten presente que la limpieza manual puede anular la garantía, así que si tu L355 todavía está cubierta, ve directamente al servicio oficial.
Si la impresora tiene más de cinco años y ya te ha dado varios problemas de cabezal, plantéate sustituirla. A veces el mantenimiento continuo sale más caro que un equipo nuevo de gama de entrada con tanques.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos ciclos de limpieza puedo hacer seguidos en la Epson L355?
Como máximo 2-3 ciclos seguidos desde el software. Más ciclos no mejoran el resultado, vacían los tanques y saturan la almohadilla de residuos. Si tras tres ciclos no hay mejora, apaga la impresora, espera 12 horas y prueba de nuevo con un solo ciclo.
¿Puedo limpiar los cabezales con agua del grifo?
No es lo recomendable. El agua del grifo lleva cal y minerales que se depositan en las boquillas y pueden empeorar la obstrucción. Usa siempre agua destilada, la misma que se emplea en planchas y baterías, o una solución de limpieza específica para cabezales de inyección.
¿Es malo usar alcohol isopropílico para limpiar el cabezal?
Sí, es un error frecuente. El alcohol isopropílico evapora rápido y parece que limpia, pero reseca las juntas de goma y las boquillas, y a medio plazo provoca fugas y pérdida de calidad. Para el cabezal, usa solo agua destilada tibia o solución específica.
¿Cuánto tiempo tarda una limpieza de cabezales en la Epson L355?
Con el método del software, unos 20-25 minutos contando los ciclos y las pruebas de inyección. Con el método manual, entre 30 y 40 minutos, porque hay que dejar reposar la solución 15-20 minutos. El remojo del cabezal añade 1-2 horas más el secado.
¿La limpieza manual anula la garantía de la impresora?
Puede anularla, sí. Manipular el cabezal o la entrada de tinta se considera una intervención no autorizada, y el fabricante puede rechazar la reparación en garantía si detecta signos de manipulación. Si tu L355 está en garantía, usa solo el software o acude al servicio técnico.
¿Qué hago si después de limpiar los cabezales sigue imprimiendo mal?
Comprueba primero que los cartuchos tienen tinta y están bien asentados, y que los tubos no tienen aire. Si todo está correcto y tras 3-4 limpiezas el resultado no mejora, hay fugas o la impresora no reconoce los cartuchos, lleva el equipo a un servicio técnico. Puede ser un cabezal dañado que no se arregla con limpieza casera.

